- El peperdón



La noticia política más interesante del momento en Totana, sin olvidar el oprobio, la vergüenza, y hasta el corrimiento de rímel que nos produce el pánfilo de nuestro alcalde en su irreverente contumacia, su desilustrísima y atascadísimo baranda de este pueblo tan peculiar, donde parte del personal aplaude a los delincuentes políticos de derechas, ha sido la exculpación de los concejales socialistas objeto de toda la última campaña municipal del pepé totanero para desprestigiar, insultar y echar por el suelo nombres y apellidos de quienes la Justicia, a través de la Audiencia Provincial, ha declarado exonerados de todos los cargos.

Mientras tanto, y he aquí la paradoja, los mismos jefes de filas, acólitos, clientes, amigos y algún que otro funcionario de los en el pleno de la formación del Ayuntamiento salido de las elecciones de 2007 aplaudieron a rabiar al escuchar, con un aire de Agustina de Aragón, liada a cañonazos con los franceses con su patriótico "¡No entrareis en Zaragoza!”, aquello de “¡Hay que pedir perdón!”, lo que se convertiría en un antológico mensaje pepero, son actualmente carne fresca de Juzgados, inculpados al por mayor, aspirantes a la cárcel y en libertad bajo fianzas millonarias y absolutamente tocados por su falta de decencia política, que de lo vergonzoso ha saltado ya a lo miserable. Y permanecen, para su vergüenza y rubor, callados.

Estos malabaristas de la mentira, estos titiriteros y saltimbanquis que llevan su inquina política en volandas a todos lados, puesto que no tragan más color que el suyo, pretenden seguir llamando “Ilustrísimo” a su Ayuntamiento (lo volverá a ser cuando ellos desaparezcan y acceda a él personal en el que el pueblo pueda confiar), y “primera autoridad” a quien ha perdido completamente los atributos de semejante y noble oficio, sólo apto para gente seria, con responsabilidad y no para vapuleados y revolcados por prensa, radio, televisión, webs (no subvencionadas por la viruta pública) y las personas con algunos centímetros de frente, cultura, honradez política y sin tragaderas.

La honorable Deitania Urbs de los romanos está bajando muchos enteros con este auténtico drama político, con ribetes de farsa y vodevil carcelario, en el que la han colocado las huestes del pepé totanero y sus señoritos de Murcia, incluyendo al Excelentísimo Señor Valcárcel, que mira para todos lados menos para donde tiene que mirar. Lo único que importa aquí es no poner el “limpio” partido a los pies de los caballos blancos que vienen al trote remoliendo la hierba, desentrañando tramas de comisiones, mostrando al personal el busilis de las operaciones urbanísticas de esta derecha, tan ladrillera o más, si cabe, que los pueblos mesopotámicos. Porque, como ya se sabe, en ese partido, aparte de meapilas en procesión, sólo hay gente honesta, responsable, gente guapa y bien peinada, sin jerseys de cuello vuelto, enemiga acérrima de la corrupción (sólo tienen 15 alcaldes imputados en la Región de Murcia por 1 sus enemigos políticos, los rojos); mejor dicho, 14, porque el todavía alcalde de Totana fue devuelto a los corrales del ostracismo político por no cumplir los requisitos reglamentarios, según el presidente de la Corrida, pero cuando ya estaban despachando el último toro de la temporada, todo hay que decirlo).

Pedir perdón, como hace la gente normal y corriente cuando se equivoca, está muy lejos de los códigos de conducta de esta tropa. No lo soportarían y hasta los cimientos de Génova se vendrían abajo por rectificar y dejar en buen lugar a sus enemigos “los rojos totaneros”. El estilo de estos fachas siglo XXI es la aplicación de una rancia filosofía de falsas acusaciones, con lo que se alimenta a los corceles sobre los que cabalgan y relinchan sus insaciables ganas de mentir.

En estos casos, lo mejor es revolver el calcetín, crear la confusión y excrementar el ambiente con un nuevo rosario de infundios, en lo que son consumados especialistas, en un escenario cuya representación podría mostrar a los tres magistrados firmantes de la sentencia enarbolando el carné del PSOE y al todavía alcalde de Totana convocando a sus adláteres a una manifestación y a una sesión de huevos fritos con chorizos en la plaza de la Balsa Vieja, como símbolos de la “Operación Tótem”, donde el presidente del Club de Mayores, por cuestión de vecindad y otros cosas evidentes, podría dar los nuevos gritos de rigor: “¡Totana. ¡¡¡Choricera!!!; ¡Totana! ¡¡¡Huevera!!!; ¡Totana! ¡¡¡Ladrillera!!!” Cualquier cosa menos pedir perdón, por supuesto.

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- La bandera, Leo Bassi y el todavía alcalde de Totana

En Totana tenemos un personaje que poco a poco va adquiriendo la categoría de “mayor bufón de la política de la Región de Murcia”. No hay que ser muy vivo para caer en la cuenta de que se trata del todavía alcalde de este sufrido pueblo, protagonista de la mayor desvergüenza política de los últimos tiempos y causa directa del mayor oprobio que está sufriendo el municipio de Totana por aguantar a semejante descarado.

Raro es el día en el que el baranda de Totana no aparece envuelto en ese hálito de corrupción en que se ve metido hasta las cejas desde que la Guardia Civil cumplimentó su arresto (sus fieles seguidores propalaron, como tantas otras indecencias políticas, el término “retenido” por el de “detenido”, sólo que fue neutralizado entre rejas durante 2 meses 2 y la cosa no se prolongó gracias a los 70.000 euros 70.000 de fianza carcelaria, como un delincuente cualquiera, en espera de juicio y sentencia). Sobrepasa toda consideración y todos los juicios de valor posibles que hasta la fecha este tristemente alcalde que nos ha tocado en desgracia siga en su puesto, alardeando de hacer el ridículoy haciendo que a Totana ya se la conozca como un pueblo caído en auténtica desgracia por tener que soportar semejante humillación, aplaudida (¡¡¡¡¡!!!!!) por las huestes de “su ilustrísima” (¡eso quisiera él!), que debían pasar por el oculista, el otorrino y algunos por el psiquiatra.

La última del señorito Andreo ha sido el espectáculo de la bandera y la Guardia Civil, que aprovecha para mostrarse ofendido en un intento de querer contrarrestar las miserias políticas que le adornan, como su famoso Plan Económico para Totana, parido en el ostracismo de la prisión, como si el amigo tuviese unas especiales dotes para sacar al pueblo de Totana de la crisis que nos acompaña. La Guardia Civil le ha hecho al alcalde “fu” y “miau”, como el gato, y lo dejó con “su” bandera (dentro del tradicional pensamiento abotargado de la derecha recalcitrante, que va a estar toda la vida sin enterarse de la realidad y del significado de los símbolos nacionales, que son de todos, a pesar de llaveros, pines y estampitas), compuesto y sin benemérita, no pudiendo hacerse la foto para ilustrar patrióticamente los medios de comunicación locales afines que beben en la mano (la derecha, claro) del baranda y rinden pleitesía al personaje.

Pero estos días, ayer mismamente, el genial Leo Bassi, ante miles de personas, en Murcia, ponía en primerísima fila de los personajes y poblaciones de la corrupción a mister Andreo y a Totana con el ya negro azabache asunto de la “Operación Tótem”. Se puede leer en toda la prensa regional, diarios gratuitos incluidos, o sea, que la fama de Monsieur Andreo (hay que decirlo en varios idiomas porque, a no dudarlo, este asunto lleva camino de internacionalizarse) sube un escalón más y ya se sitúa en lo alto de la escalera del batacazo, adonde no todo el mundo intenta llegar, como este politicucho, sin partido que le ladre, aunque le aplauden hasta con las orejas los 12 apóstoles del pepé en el Ayuntamiento de sus amores e imputaciones (¡oh, misterio!, como decía el “Tío Picha”, aquel divertido personaje totanero de los años 50) que está batiendo todos los récords de desfachatez, tomadura de pelo e indignidad. Ya está bien.

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- Breve diccionario de la “OPERACIÓN TÓTEM” (3ª y última entrega)

ALEGACIONES.- Al Plan General de Ordenación Urbana, que se cuentan por miles, y por su culo (por el de cada uno del equipo de gobierno) un chorro avispas, como así se sentencia en este sufrido pueblo, gracias a sus dos últimos alcaldes, empeñados en venderlo para que esto se convierta en un auténtico caos, porque para este personal ser alcalde significa eso: ordeno y mando porque para eso me han votado. En este capítulo de las alegaciones hay de todo: cabreos del equipo de gobierno, amenazas por lo bajini, tomaduras de pelo al personal, camuflajes, falsedades manifiestas, aparte de que la mayor alegación presentada es la “Operación Tótem”, que ya de por sí invalida la presencia del alcalde al frente de sus 12 apóstoles, todavía en la nómina del pepé, invita a la total anulación del Plan General y pone a cada mochuelo en su olivo.

FRASES.- Desde la apertura del sumario hemos ido conociendo una serie de diálogos y frases de los imputados, de los abogados, de la plataforma, y hasta de los seguidores del alcalde Andreo, que con pala y azadón ha ido removiendo tierra para ir creando un estado de opinión favorable en su entorno, sin excluir plenos del Ayuntamiento, procesiones y actos públicos. Cualquier cosa antes que dejar el sillón y salir con las orejas gachas. Vamos a ver algunas de estas frases:


.- “Nos vamos a repartir algo, y no lo deben saber ni nuestras propias mujeres”. (“La Verdad”, 1ª página, a 2 columnas, 22/5/08) Ni nuestras propias mujeres, ni Dios, ni nuestros votantes, ni nuestra mano izquierda, sobre todo la izquierda.

.- “Un auténtico pelotazo” (“La Opinión”, pág. 17, a 5 columnas, 23/5708). calificación que dio Andreo a la operación urbanística del Polígono Saladar, llevada a cabo por su colega y compañero de partido Juan Morales. Yo diría, teniendo en cuenta el destino de la operación y el enorme beneficio que generó, más que una operación de pelotas habría que hablar de una “operación de huevos”.

.- “El PP lamenta la ruin campaña mediática de acoso y derribo y la caza de brujas de que está siendo cómplice un medio de comunicación regional, con el fin de torturar en vida y juzgar sin juicio previo a un cargo público elegido mayoritariamente”. (“La Verdad”, pág. 3, 23/5/08). Eso, con los judeo-masónicos jodiendo la marrana, los rojos de toda la vida, la pertinaz sequía, el oro de Moscú y la III Internacional con ganas de quemar iglesias.

.- “El ex alcalde de Totana fijó el cobro y reparto de 3,6 millones de comisión” (“20 minutos” Murcia, pág. 3, a 3 columnas, 15/7/08). En medio de tanta confusión, no hay nada como exponer las cosas claras. Se agradece, oiga.

.- “Andreo quería cobrar él y dejar fuera al ex alcalde” (“Qué¡”, Murcia, pág. 6, 15/7/98). Eso no está bien después de todo lo que trabajó su colega Juan Morales. ¿Y no eran del mismo partido?
Tampoco tiene desperdicio lo que afirmaba la Juez: “el edil (Andreo), como máximo responsable, creía que debía cobrarlos él” . Ya se sabe, “el que se fue a Melilla perdió su silla.

¿QUÉ LES PASA A LOS TOTANEROS?.- Una de las secuelas de la “Operación Tótem”, según se puede comprobar en Totana, es un enfrentamiento partidista surgido sin-ningún-género-de-dudas y de forma bastante violenta en las filas pro-alcalde, o sea la derecha recalcitrante (esa que asaltó e intentó agredir al entonces alcalde de Totana, alentada por aquella oposición de traca, tan lejos de las buenas prácticas democráticas, en los rutilantes tiempos de Morales), a la que hay que sumar las nutridas filas del clientelismo político y no pocos paisanos de formación jesuítica que ven en la izquierda poco menos que al demonio. Cosas de este pueblo que fuera del término no se explican. Pues eso, nos han dejado un buen rescoldo que no hay forma de apagarlo. En los demás pueblos encontramos: blancos y azules, cartagineses y romanos, moros y cristianos, los de arriba y los de abajo, mientras en Totana una parte del pueblo se muestra beligerante y agresiva con los que se avergüenzan (¡y con razón!) de tener el alcalde que tienen, el diputado que tienen, el equipo de gobierno tapadera que tienen y cuanto ha sucedido, que se puede consultar en el sumario de la “Operación Tótem”. ¿O no?

TELE 5.- Canal que de vez en cuando nos recuerda lo que en Totana, con su alcalde, más que a la cabeza, al cabezón, así que ya no son sólo los rojetes socialistas, los fiscales atravesados, la prensa canallesca y los desnaturalizados totaneros, entre los que podría estar incluido un servidor a juicio de conocidos allegados a su ilustrísima reverendísima señor alcalde, los que tiran de este carro que tanto escándalo va organizando a su paso y nos está inundando de vergüenza ajena.

UN ALCALDE COMO SI NADA.- Porque hoy día, con tantos adelantos y tanta política tirando a asquerosa, que te lleven a la trena para dos meses (y porque soltaron los 70.000 del ala), te retiren el pasaporte, te obliguen a pasar revista en el Juzgado y te obsequien con un sumario enciclopédico de delitos en tecnicolor, no significa absolutamente nada. La prueba la tienen en el señor Andreo, que, henchido de surrealismo, sigue acudiendo al Ayuntamiento todos los días a gobernar a su adorado pueblo como si nada.

UN DIPUTADO COMO SI NADA.- Aquí, con el señor Morales, tan colmado de surrealismo como su antiguo concejal, las cosas varían, sobre todo con los 200.000 (que llegan para las dos alas y el pico), aparte de no aparecer por el puesto de trabajo (diametralmente opuesto a lo del señor Andreo, que trabaja a la japonesa), cobrar el sueldo (aquí, cosa curiosa, coinciden los dos al entalegarselo), tomarse las vacaciones (uno echándose protección solar anunciada en la tele. y el otro reflexionando), seguir denominándose ilustrísima y mantener el acta de diputado, por lo que sigue estando por encima de todos los mortales murcianos como si nada.

UN PARTIDO COMO SI NADA.- El hasta hace escasos días portavoz del Gobierno de la Región de Murcia, que cada vez que hablaba bajaba el pan en Murcia y subía la leche en el Principado de Asturias, actuaba de jefe de ceremonias de la confusión, explicando que el señor Valcárcel, don Ramón Luís, no puede expulsar al alcalde de Totana porque éste ya está fuera del partido. La verdad es que don Ramón Luís, el señor Valcárcel, a quien debe dar los avisos pertinentes es a los 12 apóstoles de su partido que gobiernan Totana (¡válgame Dios!), que son los que en definitiva apoyan al señor Andreo (don José) para que el insigne baranda siga protagonizando y presidiendo la pantomima política que le ha tocado en suerte a Totana. En la “Operación Tótem”, el pepé va como si nada.

UN PUEBLO COMO SI NADA.- Oiga, pues lo mismo. A este pueblo sí que lo han hecho famoso los totaneros que aplauden a un expresidiario, formalmente acusado de no sé cuantas historias para no dormir, gracias a esa profunda cultura jurídica que caracteriza a los pro-alcalde y a los medios de comunicación que tan bien instruyen a la opinión pública. El pueblo, mejor dicho, parte del pueblo, circulando como si nada.

UNA NUEVA ROTONDA.- ¿Recuerdan aquella rotonda que llevó a cabo Andreo cuando era concejal de la cosa con su jefe de filas Morales? Fue todo un símbolo nacional de churriguerismo municipal, construida y derribada no sé si hasta cuatro veces, costando aquello los tres ojos, la vergüenza consiguiente (que, visto la poca que le da en la “Operación Tótem”, fue lo de menos) y todavía seguía presumiendo, el tío. Ahora nos anuncian una nueva, y teniendo en cuenta el desmadre general del Ayuntamiento de Totana, la moral y la ética que inunda a nuestros políticos con el “Tótem” a las costillas, amén de la experiencia de la primera (una de las joyas de la historia de nuestras obras públicas), digna del Guinness. Una buena ocasión, a falta de política ladrillera, para desarrollar el plan económico del alcalde y pasar a todo su clientelismo por la que no dudamos será una obra ciclópea. Los lectores se habrán dado cuenta de que este diccionario finaliza con obras, o sea, construyendo. Para que luego no digan…
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- Breve diccionario de la “OPERACIÓN TOTEM” (2ª entrega)

ALCALDES AL TELÉFONO.- Las conversaciones de nuestros admirados señores alcaldes Morales y Andreo, relacionadas con los choriceos que se llevaban entre manos, que no sé cómo no pasaron en su día al programa “Aquí hay tomate”, son uno de los exquisitos bocados de la “Operación” que, pese a darle a uno vergüenza ajena la condición de alcaldes de esta pareja, no les ha dado a ellos la suficiente para salir a la calle. Lástima que ya no vengan por el “mercao” aquellos ciegos que nos cantaban historias truculentas, dramas rurales y cosas que daba tantísima lástima, oiga. La “Operación Tótem” merece ser pregonada, cantada y rimada ante el gran público, para escarnio de los que, aprovechándose de sus cargos públicos, andan metidos en la corruptela urbanística, que es la que más viruta suelta. Lo mejor de todo fue aquel comentario del alcalde de Totana al teléfono: “A la alcaldesa (la de Fuente Álamo) se le han visto las bragas”. Buen detalle del colega.

ANDREÍSTAS.- Un buen puñado de totaneros empeñados en subir al alcalde de Totana a los altares con el rosario en la mano (por la señal…), como de semejante guisa salió en olor de santidad de la cárcel de Sang-Sang, después de dos meses de ejercicios espirituales y los 70.000 del ala, con retirada del pasaporte, así que no podrá ir ni a Fátima ni a Lourdes a organizar un macrorosario por el buen nombre de Totana y vender camisetas con el “Pepe, no te vayas” y, de paso, con la receta de la paella de la Balsa Vieja, edición especial para extranjeros, aunque en los Plenos puede utilizar la cassette “El Rosario”, del Papa Wojtyla, y poner un poco de misterios gozosos en ese ambiente tragicómico que debe respirarse en el salón cuando aparece Su Ilustrísima y Reverendísima, con la oposición en plan plañidera, en este engendro vergonzante y, suma y sigue… Los “andreístas” se toman muy a pecho lo de su alcalde y tratan de convertir en bondades los delitos por los que es imputado. Curioso pedazo de alcalde este señor del Paretón que nos ha tocado y curiosos “andreístas”, que quieren resolver este desaguisado a su manera, con una pedestre y rocambolesca visión de la justicia y de la corrupción. El Señor nos coja confesados y, a ser posible, con el rosario en la mano.

LA REGIÓN DE MURCIA NO SE VENDE.- Eso es lo que proclama la gente más sensata y, que, en opinión de los que la quieren vender y están vendiendo, son una pandilla de rojetes que quieren asfixiar al pueblo y dejar al personal sin trabajo. Los planes urbanísticos del pepé totanero, bendecidos por la patronal murciana, llevaban camino de convertir a Totana en la mayor Guirilandia del Arco Mediterráneo, a costa de cargarse todos los equilibrios que los pueblos vienen consiguiendo siglo a siglo, sin importarles un bledo las consecuencias de este desastre de desarrollo incontrolado y corrupto. La situación económica ha dejado en bragas (y en calzoncillos) a los depredadores urbanísticos, que son, miren ustedes por donde, los verdaderos causantes de todo este entramado con hipotecosis galopante y que ahora dirigen sus plegarias y oraciones al Gobierno para que los saquen del atolladero.

LOS GALLEGOS.- Así bauticé en uno de mis artículos a este grupo cuando el capo declaró al diario murciano “La Opinión” que iba a construir un nuevo pueblo en El Paretón, a lo que yo propuse que se trajera hasta el alcalde, y así quedaba todo en casa, pues había tajada para todos y nadie se iba a pelear por tener un alcalde gallego en el campo de Totana, total, lo importante era crear puestos de trabajo, enchufes a mogollón y convenios urbanísticos para poner no sólo el cazo sino toda la batería de cocina, si se presentaba. A todo aquello, el entonces alcalde Juan Morales dio la callada por respuesta para no desalentar a sus amigos, y él sólo se centraba en que se aprobaran sus convenios urbanísticos. “Los gallegos” han permanecido apestillados en su tierra, adonde acudían los nuestros atraídos por el ribeiro, las vieiras, las nécoras y la tarta de Santiago, que todos somos católicos y hay que homenajear al “santo dos croques”, aunque sea sacrificándonos con estas comidas. Se han acabado los viajes al finisterre y habrá que seguir comiendo zarangollo y pipirrana y olvidarse de mariscadas junto a las rías, aunque acabasen cantando el himno a Santa Eulalia y aquello de “Anda, morena, que eres totanera, vamos a cantar!”, que no han tenido más remedio que cambiar por el conocido “Lonxe da terriña, lonxe do meu lar, qué morriña teño, qué angustias me dan”, con permiso de J. Pereira y Xoán Montes, sus autores.

MORALISTAS.- No existen oficialmente porque al ex–alcalde Juan Morales lo han dejado más sólo que a los de Tudela (“por eso cantamos de cualquier manera”), incluso aquellos que lo llevaron en olor de multitud pepera a la alcaldía a golpe de cucharada de arroz y platorro de roscón de reyes (servido el día de Inocentes) en la Plaza de la Balsa Vieja, el comedor de campaña del pepé, al grito de la murga carlos-canora “Colócanos, colócanos, ay, titi, colócanos”. Y es que los peperos han olvidado los días de vino y rosas con Morales pasando convenios urbanísticos por la turmix, despreciando hasta lo patológico a la oposición roja y reuniendo al personal en la Balsa Vieja donde el equipo de gobierno se ponía el mandil y ¡venga!, que si quieres arroz, Catalina, una cucharada, un voto, y al cajón. Pero hoy los antiguos moralistas, que eran todos los que ahora le niegan el pan y la sal, mejor dicho, el arroz y el roscón, han dicho “cucharada y paso atrás”, como ante la sartén de migas, y es que se huelen la tostada (con mantequilla, puesto que aquí hay mucho que untar). ¡Qué tiempos aquellos…!

PERIODO DE REFLEXION DE ANDREO.- Tras los mensajes del presidente Valcárcel conminando al baranda totanero a dejar la Alcaldía, al que Andreo estaba jodiendo más que el gallo de la Pasión, nuestro alcalde puso una nota de color cuando dijo “Me voy a tomar un periodo de reflexión”, aunque ni los más tontos del lugar (que hay bastantes) se lo creyeron, pues todo el mundo sabe que a Andreo le gusta más la alcaldía que a un tonto un lápiz, por lo que el andóbal no se va ni bajo prescripción médica, ni por depresión galopante (como su colega Morales, que se la cura con baños de sol). Así que decir “me voy a tomar un periodo de reflexión” es como ponerle una puerta al campo. Si no, al tiempo.

PLAN ECONÓMICO PARA TOTANA.- Plan al que, por lo visto, se dedicó Andreo en sus soledades carcelarias para que, a su vuelta al sillón de sus amores demostrara a su amado pueblo que incluso entre rejas no había dejado de trabajar (primer misterio gozoso, por la señal…) y que allí estaba para combatir el desastre económico de los rojos socialistas, y que si no había ladrillos él iba a dar la solución, así que lo dejaran trabajar y que no anduvieran jodiéndolo más, oiga. La verdad es que el Ayuntamiento está para recibir la Extremaunción y el asunto en Totana, después de tanta especulación, va algo jodidillo, a ver si el alcalde saca los papeles y hace el milagro, con lo que ya no habría que negarle la oportunidad de subirlo a los altares, como tantos de los suyos quieren por ser tan buenazo y simpaticote, que en su vida ha roto un plato ni quiere comisiones de la “Operación Tótem” (“que se las den a Morales, leñe”), a ver si se entera el personal de una, que mire usted cómo lo están poniendo entre los rojetes, la prensa canallesca y la Justicia (que, como es natural, sigue las instrucciones del presidente Zapatero).

PLENOS.- Campo de entrenamiento para increpar e insultar a la oposición con el apoyo de pancartas, fans políticos y medios de comunicación de la empresa, una especie de circo donde sólo falta que algunos se pongan el atuendo de payaso, bajo la dirección del alcalde, que actúa con batuta dando paso al que le toque. Desde dentro, la sensación es de ganas de llorar, mientras desde fuera dan ganas de reír. Créanme, una desgracia que le ha tocado a este pueblo.

“QUE NO SE ENTERE NI DIOS”.- Santo y seña escuchada hasta la suciedad en las conversaciones telefónicas de nuestra primera autoridad, dando así un carácter religioso a toda esta operación, en contra de lo que opinan los más rojetes del pueblo.

“¿QUÉ TIENES TÚ QUE DECIR DEL ALCALDE?".- Algunos totaneros se ponen de uñas y casi te lapidan cuando escuchan las naturales y salutíferas críticas al alcalde Andreo, poco menos que si fueran dirigidas a sus familias. Uno no puede dejar de pensar en la población posiblemente beneficiada por este mesiánico alcalde (basta echar mano de la nómina del Ayuntamiento, doblada en el primer año de su mandato), pues no se explica semejante devoción por un señor que ha estado dos meses en el trulo y ha sido amonestado tan severamente por la Justicia con fianza, controles en el juzgado, retirada del pasaporte y un sumario que podría convertirse en un best-seller. Entonces, a lo de “¿qué tienes tú que decir del alcalde?” se podría contestar: “¿quieres que te mande una copia del sumario de la “Operación Tótem”, cariño?” Entonces es cuando le dirían a uno que es un rojo y esos argumentos tan delicados de la derecha.

“SER COMO EL ALCALDE DE TOTANA…”.- Si Vd. consulta Google o cualquier manual de frases populares, encontrará aquello de “Ser como el alcalde de Totana, que se murió de sentimiento porque a un vecino le sacaron un chaleco corto”. Se trata de un viejo dicho muy conocido en España que lleva camino de ser sustituido por otro relacionado con dicho alcalde pero refiriéndose al actual, aunque, bien mirado, al actual se le atribuyen tantos milagros económico-sociales y tantas bondades con sus vecinos, que lo mismo toma copero aquel dicho popular y no es necesario acuñar otro.


TOTANA.- Pueblo tradicionalmente conocido por su alfalfa, su calabaza y sus oficios alfareros. Ahora es más conocido por la “Operación Tótem”“ y por el inefable alcalde que se agarra a un enlucido con tal de no dejar el sillón, postura que le va a poner el culo como un bebedero de patos, de tanta incomodidad manifiesta.

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- Breve diccionario de la “OPERACIÓN TÓTEM” (1)

Iniciamos hoy una mini-serie bajo el título Breve diccionario de la Operación Tótem, donde iremos recogiendo palabras, frases y conceptos que se han hecho consustanciales a este desaguisado político que pone de manifiesto lo que son capaces de hacer algunos políticastros en materia de corrupción y lo que son capaces de traernos algunas concepciones políticas, brindándonos hechos tan vergonzosos como los que está protagonizando el parvulario político totanero, con dos alcaldes a la cabeza que, en principio, están obligados a ser los mayores depositarios del bien común, la honestidad, el buen gobierno y la transparencia. Todo lo contrario de lo que nos vienen ofreciendo en esta escandalosa “Operación Tótem”, a la que, como es ya tradicional en mis artículos, sazonamos con una pizca de humor para aliviar el tremendo cabreo e indignación que nos invade por tanta desvergüenza, tamaña caradura y semejante desprecio al prójimo.

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ALCALDES FAMOSOS.- Está claro que tras los alcaldes de Zalamea, Nueva York, Marbella y el de Murcia, que lleva más de tres lustros diciendo las mismas cosas (y que ahora multa a los ciclistas que cruzan por la plaza de Belluga, tras el incidente de un ciclista con su hija, camino del colegio, que fue salvada del atropello por el ángel de la guarda -según papá alcalde- todavía en activo con los militantes del pepé) el actual de Totana y su antecesor y maestro de maquiavelismo urbanístico, Morales, han pasado a la lista de famosas autoridades (de ilustres no diría tanto) con un singular sentido de la decencia política. La Historia de Totana debe ponerlos en una lista –la lista negra,- aparte de la oficial como Alcaldía Mayor, iniciada en 1713 con el doctor don Jerónimo Osilia Rayo, con el cargo de Alcalde Mayor, Juez de Residencia y Capitán a Guerra de la Villa.

“A VER SI ECHAMOS YA A ESTE TÍO”.- Frase atribuida al presidente Valcárcel, que se le ha atravesado (Andreo) más que una viga, aunque el “panochari” lleva el camino equivocado, ya que Andreo (el atravesado), al estar expulsado del paraíso pepero por haber querido comer más manzanas de la cuenta, no tiene más paraguas político que el que le prestan los concejales gobernantes de su ex-partido, todos metidos en el fregado (algunos hasta las cejas y otros hasta salva sea la parte) que son, precisamente, los que el señor Valcárcel debe mandar a los corrales, como los mansos conducen a sus parientes, y entonces a ver qué pasa, cariño.

DEPRESIÓN.- Eso que le asalta a algunos políticos cuando tienen que dar la jeta y que, tras consultar a los mejores doctores del género, acaban por no ir a trabajar (pero cobrando la viruta mensual, naturalmente) y, a cambio, hacen el esfuerzo de irse a la playa a ver si el yodo, los vientos alisios y las profesionales de la buenaventura les devuelve el sosiego perdido y hallado en el templo. Algo parecido, si no es lo mismo o peor, le pasa a nuestro paisano Juan Morales, ex-alcalde, que esquivó ir a la trena por una fianza de aquí te espero, y diputado por la gracia de Dios, al que le deseamos un pronto restablecimiento y que vuelva presto al trabajo, que lo echan de menos sus colegas. Que no confundan los lectores esta depresión con la del 29, que, aún no teniendo nada que ver, ambas fueron gordas.

ESTUPEFACCIÓN.- Estado en el que se encuentra buena parte del pueblo de Totana y españoles informados de lo que está sucediendo en este pueblo, frente al resto, más inclinado por mantener el estado de PUTREFACCIÓN al que han llevado a este municipio que entiende la política como un maza con la que, al estilo picapiedra, hay que machacar al contrario por pensar de manera diferente. Por ahí también los llaman “fachas”.

FAVORES.- Los que enriquecen el sumario de la Operación Tótem como presuntos delitos del señor alcalde Andreo y que el pueblo soberano, tan juicioso como siempre, proclama a bombo, platillo, tambores, cornetas y campanas parroquiales como favores. Como “la Dolores” de Calatayud pero sin juergas.

JOSÉ MARTÍNEZ ANDREO.- Alcalde de Totana, pese a su condición de ex-presidiario, con dos meses de experiencia carcelaria sin dejar de llevar la alcaldía desde las rejas (¡oh, sublime quehacer!), “fianzero” de 70.000 euros para dejar la experiencia ahí y acreedor en el sumario de la “Operación Tótem” de una buena lista de delitos (los famosos “favores” de sus fans). Con esta tarjeta de visita, cualquier cagamandurrias, perdiciones, saltalindes, follapavas, tuercebotas, juanlanas, cagalástima, pierdecasas, averías o pijoaparte, por mencionar unos pocos arquetipos de posibles candidatos en semejantes circunstancias, podría acceder a la alcaldía de Totana, eso sí, sabiendo firmar y las cuatro reglas.

JUAN MORALES.- “La madre del cordero” de la “Operación Tótem”, que por el bien de Totana llegó a firmar más de 60 convenios urbanísticos, en los que casualmente y sin ánimo de lucro había unas cuantas parcelas por ahí esturreadas para construir algunas marraneras, algún palomar y cosuchas por el estilo. De todo esto surgió la “Operación Tótem”, a lo que Morales respondió “A mi, que me registren”. Y en esas andan. De momento le han sacado una fianza supermillonaria para que pueda lucir el bronceado de nuestra incomparable Costa Cálida. Ha declarado ante el TSJ pero su abogado dice que “el jueves vendrán los carros” y, aclarando algo más a las preguntas de los chicos de la prensa, que “matraqueras, pan de Lorca”. Después se marchó a la playa (el abogado, no, Morales), puntualizando “No me mareen más, por favor”. Y, mientras tanto, en la Asamblea Regional lo esperan con los brazos abiertos o en cruz, como cantaba “la Niña de Antequera” en sus buenos tiempos.

NOCHEBUENA EN LA TRENA.- Movimiento socio-litúrgico con bendición carcelaria incluida promovido por los “andreístas” para apoyar al alcalde entre rejas, como en la copla pero sin geranios ni moza. Tan popular se hizo esta especie de romería-bus y tan a pecho se lo tomaron tantos de los peregrinos que ya se ha hecho proverbial aquello de “¡Sí, yo también fui a Sangonera, ¿pasa algo contigo?!” Y casi te pegan estos tan cristianos y apostólicos.

OPERACIÓN TÓTEM.- Como la cosa venía de Totana, echaron mano de las tres primeras letras para disimular y así nos llegó uno de los mayores espectáculos políticos de los últimos tiempos donde el pepé “no sabe, no contesta”, como proclama cuando la corrupción les toca de lleno. Alcaldes, gobernantes en el Ayuntamiento, policía, empresarios de aquí y de allá andan metidos en el pringue con fianzas para poder circular por el pueblo, mientras el alcalde, en un arrebato de mística urbana, se dedica a presidir procesiones y a pedir la adhesión popular con la vara que le sobrepasa su decencia política y que, más que una vara, podía llevar un garrote en su condición de homo rusticus.

“PEPE, NO TE VAYAS”.- Grito de guerra de los “andreístas” recalcitrantes y con cafeína, que, unido al de “Pepe, estamos contigo” y similares, han animado los inicios de la “Operación Tótem” hasta con pancartas en los plenos, como si fueran a ver al Olímpico. Ni qué decir que Pepe no se ha ido, no es necesario que salga pregonado en pancartas ni en camisetas ni en calzoncillos publicitarios.

PLATAFORMA POR EL BUEN NOMBRE DE TOTANA.- Lo normal es que este frente popular hubiese sido diseñado contra el alcalde, por ser él, con la inestimable colaboración de Juan Morales, el culpable de que el nombre de Totana anduviese de la Ceca a La Meca y de Herodes a Pilatos asociado a la corrupción urbanística. Pero es bien sabido que el pepé es especialista en darle la vuelta a la tortilla, comer sopas con honda y confundir el culo con las cuatro témporas, así que no debe extrañar a nadie esto de la plataforma, más para el “¡sálvese quien pueda, el primero el alcalde!” que defendiendo el nombre de Totana, que no tiene ninguna culpa de tener gente tan medioocre (sí, medioocre) y un alcalde tan quemasangres.

PROCESIONES.- La nueva vocación del todavía alcalde de Totana, que las preside con su vara de “autoridad”, aunque tengan lugar sobre un bancal, y que cuando alguien le habló de las procesionarias (las de los pinos, claro), le preguntó:
.- ¿Y a qué hora sale?

SANG-SANG.- Todos conocen la famosa prisión de Sing-Sing, llevada al cine y a la literatura en repetidas ocasiones. Menos conocida pero en camino de serlo es la nuestra de Sangonera, que, para abreviar y darle un poco de marketing, podríamos llamar desde ahora y en adelante, Sang-Sang, que parece que queda como más “in”. (Se aceptan opiniones e incluso disidencias).

.............................(continuará)

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- Por favor, no molesten

He esperado unos días para ver en qué quedaba el último repaso judicial que les daban a los señores Andreo y Morales, que se han convertido en el hazmellorar de nuestra Región, una vez saciados de reír por la pantomima que abogados y acusados están montando en el Tótem de marras, que contempla cómo una sociedad puede seguir dando alas y pico a estos pájaros políticos, con todo su innegable derecho a defenderse, faltaría más.

Visto el desfile de personajes imputados por el TSJ, nuestros paisanos han protagonizado singulares actuaciones ante los medios de comunicación. Como si el asunto no fuera con ellos, salen de vérselas con los jueces y el todavía alcalde de Totana, tras su profundo periodo de reflexión, ruega que no le molesten, que se va a trabajar a su pueblo, a seguir en el sillón que, cuando acabe su mandato, habría que mandar al almacén municipal, debidamente fumigado para su desguace, como ejercicio de purificación política.

En cuanto al señor Morales, el todavía diputado sin darle un palo al agua y cobrando la viruta de todos los murcianos, gracias a los 200.000 del ala que hubo de apoquinar para no ir a la trena, se broncea en la Costa Cálida, porque para tomar yodo y sales marinas la depresión no se da por enterada, y así le quedan todavía sus vacaciones oficiales para cuando le den el alta.

Y para que no quede la más mínima duda, los abogados de ambas ilustrísimas salen de los interrogatorios cerrando los casos como si fueran los señoritos del cortijo, saludando al tendido, con el chim pum, chim pum de la banda de música, y devolviendo los toros a los corrales, anunciando que el proceso está falluto, que aquí paz y después gloria y que por tu culo un chorro de avispas.

Y de este modo nos hemos metido en toda la crudeza del verano murciano, sol y más avispas, con los mensajes subliminales de los señores letrados defensores intentando convencernos de que, pese a todo lo que se escucha en las conversaciones telefónicas, hay que cerrar los casos y que no nos mareen más con tanta tontería totémica. Y, mientras tanto, el sumario ya es más popular en Totana que la habanera “Las 3 de la mañana” y que no solamente se instruye el delito de cohecho –que es lo que acaba de abordar el TSJ- sino otras lindezas que adornan las fichas delictivos de nuestros personajes: falsedad en documento público, falso testimonio, omisión del deber de perseguir el delito, prevaricación, fraude, tráfico de influencias, malversación de caudales públicos, infidelidad en la custodia de documentos... Que el pueblo de Totana se entere de una vez que todas estas irregularidades constituyen materia de de-li-to, bien deletreado para que se entienda bien.

Se saben tantas cosas de lo sucedido en Totana que el coordinador de IU, José Antonio Pujante, no tiene ningún remilgo en llamar al señor Morales “sinvergüenza y chorizo”, mientras al señor Andreo, al que no hay que molestar cuando esté trabajando en la alcaldía de sus entretelas, le suelta con toda solemnidad la frase “Andreo es claramente un corrupto”. La temperatura verbal se pone a la altura de la ambiental. Habrá que cantar aquello de “Abaníqueme Vd., por favor, qué mareo que tengo yo”...

Mientras tanto, los señores imputados se resisten a asumir sus responsabilidades políticas largándose a casa, y, si lo quieren, hasta en procesión con los que tanto defienden lo indefendible, puesto que nosotros no entramos en profundidades judiciales ni responsabilidades penales, que no nos tocan ni nos rozan siquiera.

Por favor, dejemos tranquilos al señor alcalde, ya reflexionado, y al señor diputado, ya de primeras vacaciones, que bastante tienen con aguantar la sarta de lindezas que les vienen dedicando por toda la rosa de los vientos, de lo que, al parecer, ni se enteran ni ganas que tienen. Y mientras tanto alcalde y diputado, en cárcel técnica, siguen ocupando sus inmerecidos cargos, tomándole el pelo a sus votantes, al pueblo de Totana y, si me apuran, a toda la corte celestial porque esto clama al cielo.

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- El capitán Andreo

El pertinaz y recalcitrante alcalde de Totana, agazapado en la más ramplona atasquería política, no quiere dejar el cargo ni bajo prescripción médica. Después de que la prensa regional le haya dedicado varios rutilantes titulares de portada, repartiendo los meneos con su antiguo jefe de filas y maestro en asuntos de corruptelas administrativas, señor Morales, declaró días atrás que, como todo buen capitán, no abandona el barco, aunque éste ya está más perdido de Carracuca, con toda la tripulación a bordo, para vergüenza, escarnio y mofa de este pueblo que no reacciona ni a tres tirones, aunque ahora ya no ve tanto misticismo mesiánico en su alcalde, que acaba de perder la protección oficial del presidente Valcárcel, que sentenció a su antiguo protegido con sus lapidarias últimas declaraciones.

Metido a capitán de navío y acudiendo a uno de los más sobados tópicos, demostrando, todo a la vez, su medianía, su indigencia política, su escasa talla cívica, su inverecundia y su desprecio a los principios de la democracia y al cargo que ocupa –de una indignidad rayana en lo extraterrestre-, el señor del Paretón quiere tiempo para reflexionar y ver qué hace, que aquí puede pasar de todo (si no, al tiempo).

Mientras tanto, se apunta a aparecer en la lista de los grandes naufragios de la Historia al frente de su barco “Totánic”, según el cómic que circula por esta web, y que chocó estrepitosamente con unos grandes escollos de corrupción y perversas prácticas de gobierno municipal a tenor de las sabrosas escuchas telefónicas. De sus contenidos descubrimos toda una floresta de situaciones que le sacarían los colores a los “poyos de la torre”, todo ello aderezado con un catálogo de pobres recursos dialécticos de este político tan policromado, donde predomina una gama tricolor formada por el gris, el negro y el verde.

Lo que está sucediendo en Totana es extremadamente vergonzoso y lamento que parte de mis paisanos tengan un alto protagonismo en este despropósito y se empecinen en no quitarse la venda de los ojos, llamar a las cosas por su nombre y dejarse ya de misticismos de saldo. Totana no puede seguir siendo gobernada por un expresidiario ni esté apoyado por una pandilla de políticos de parvulario, con síntomas de imputaciones para algunos concejales, ni tener un Plan General reo de corrupción urbanística con miles de alegaciones y hasta con la patronal en contra. Y mientras tanto, el pepé murciano inaugura su temporada de zarzuela cantando “La del manojo de rosas” en la Asamblea Regional con el presidente de la Comunidad metido a lírico y repartiendo clavelitos en el debate sobre el estado de la Región.

Estamos asistiendo a situaciones nunca vistas. No me extraña desde las posiciones que nos llegan, pues basta comprobar hasta donde alcanza el empecinamiento del señor Aznar, don José María, surgente fuente donde beben tantos políticos y se acomodan tantas posiciones fuera de traste de su partido, sin ir más lejos, como ocurre en Totana.

Como el señor Andreo, don José el Empecinado, se ha puesto la gorra de capitán y sigue abordo, impertérrito, contumaz y sin el más mínimo rubor, nosotros le invitamos a que participe en ese juego tan español de los barcos y le lanzamos la primera andanada por la línea de estribor, ya que tenemos muy clara su posición:

.- ¡A-8!
.- ¡Tocado!

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- Alcaldes al teléfono

Andreo, como así llama la prensa regional al todavía alcalde de Totana, se ha convertido en inquilino de las primeras páginas de estos días, una vez que el sumario de la “Operación Tótem” ha sido desvelado, ofreciéndonos sabrosas perlas telefónicas de los dos principales encausados, de los que Totana ha tenido la desagradable experiencia de tenerlos como alcaldes, aunque aquel sigue obstinado en su desvergüenza de seguir ostentando un cargo que ya le vino demasiado grande para su escasa formación desde el primer día.

Desconozco si en los momentos de escribir estas líneas, Andreo ha presentado su dimisión, pues es lo menos a que está obligado un individuo de semejante calaña política, cívica y social que pasea sus delitos y sus efluvios carcelarios por un pueblo que está rebasando todos los límites de la tolerancia y se da de bruces todas las mañanas con titulares a cuatro columnas, desvelando las hazañas de una trama que cada vez va teniendo menos secretos y más implicaciones de esta pareja de que han dirigido los destinos de un pueblo de 30.000 habitantes. Por cierto, ¿no tiene nada que decir la plataforma que tanto coñazo dio con el encarcelamiento del alcalde? ¿O siguen en su erre que erre?

Las escuchas telefónicas desveladas lo mismo hablan de las bragas de una alcaldesa que del peligro de que Dios se entere de tanto choriceo y reparto de beneficios, como si de una empresa se tratase, y mucho decir “hostia, hostia” y pasarse la seriedad de un Juzgado por salva sea la parte. Pero queda claro que para el aborigen del Paretón todo vale con tal de que no se entere ni Dios.

Lo del señor Morales, reconozcámoslo, tiene un cariz mucho más internacional, como más refinado, diríamos. No hay más que recordar lo que nos dice al respecto: “Cuando me jubile me iré a vivir a las cataratas de Iguazú”. Lo que, a mi juicio, sería una consecuencia de la campaña “Agua para todos”, esa horrorosa pancarta que, por orden suprema del pepé, afea tantos balcones de ayuntamientos de la Región, Totana incluida. Claro que vivir en las cataratas de Iguazú debe resultar algo molesto con tantos saltos de agua. Uno, que también anduvo por estos parajes entre Argentina, Brasil y Paraguay, y que no son otra cosa que la confluencia de dos grandes ríos, el Iguazú y el Paraná, anhela el agua como buen murciano pero no hasta esos extremos en un lugar plagado de mosquitos, reptiles, selva y humedad. Así que cada mochuelo a su olivo.

En fin, que el teléfono y lo que nos enteramos a través de las escuchas está animando el patio, aunque los implicados, cada vez más implicados y cada vez más protagonistas, se agarran a un enlucido con tal de esquivar lo que se les puede venir encima. En el caso de Morales, con su imprevista e inoportuna depresión -¡hay que ver qué coincidencia más tonta!- su figura ha desaparecido de los escenarios políticos, que no de los medios de comunicación, en los que aparece triunfante y en plan estrella de la operación. El caso de Andreo es muy distinto, ya que, por lo visto, no siente la más mínima vergüenza de acudir al Ayuntamiento para continuar siendo alcalde, desprestigiando el cargo y escribiendo la crónica más negra de la historia municipal de Totana, que contempla de brazos cruzados, salvo los testimonios de los partidos de izquierda y la ciudadanía a la que no se le puede ir con cuentos chinos, plataformas de andar por casa y esas cosas que discurren tan tristemente por este pueblo, el disparate tan grande que está protagonizando este alcalde y el equipo de gobierno que lo sostiene, con el beneplácito del excelentísimo señor presidente de la Comunidad Autónoma, señor Valcárcel, presidente también de su partido.


Señor Andreo: una vez más, y ojalá fuese la última, le digo: “Por pudor,
vergüenza política, ética ciudadana y por tanta cara dura, márchese a casa y
deje ese sillón donde nunca supo acomodar sus nalgas”.

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